Los hebreos se asentaron en Palestina hacia finales del II milenio a.C. Este pueblo se convirtió en el primer reino monoteísta. Su historia la encontramos en el Antiguo Testamento.
Los hebreos eran un conjunto de tribus de pastores que hacia el año 1800 a.C. migraron de Mesopotamia a la región de Canaán, bajo el liderazgo de su patriarca Abraham. Cien años después se unieron a los hicsos, cuando estos invadieron Egipto. Más tarde, cuando los hicsos fueron expulsados por los egipcios, los hebreos fueron esclavizados. En el siglo XIV a.C, se liberaron y retornaron a Canaán liderados por Moisés.
En Canaán, los hebreos sometieron a los pueblos nativos y se organizaron en tribus dirigidas por los jueces, que eran jefes políticos, militares y religiosos, Posteriormente, hacia fines del siglo XI a.C., los hebreos establecieron una monarquía. El primer rey fue Saúl, al que le sucedió David, quien conquistó Jerusalén y la convirtió en capital del reino. El apogeo se produjo con Salomón, en el siglo X a.C. Luego de la muerte de este rey alrededor del año 930 a.C, se produjo un cisma, tras el cual se formaron dos reinos:
* El reino de Israel, cuya capital fue Samaria. Este reino mantuvo su independencia hasta el año 722 a.C., cuando fue derrotado por los asirios, Al producirse esta conquista, la mayor parte de la población fue deportada.
* El reino de Judá, cuya capital era Jerusalén. Judá subsistió hasta el año 586 a.C., año en que cayó en manos del Imperio neobabilónico. Cuando los persas conquistaron Babilonia, autorizaron a los hebreos a regresar a Palestina. Durante el periodo de cautiverio, los profetas, portavoces de la fe en Yahvé, divulgaron su prédica anunciando la llegada de un mesías, o enviado divino, que los liberaría y reconstruiría su reino.