La Alta Edad Media comprende desde la caída de Roma (siglo V) hasta el siglo X, mientras que la Baja Edad Media se extiende desde el siglo XI hasta el siglo XV.
Las Cruzadas agruparon a los reinos cristianos de la Europa medieval y contaron con el apoyo de los papas con el objetivo de conquistar Tierra Santa. La primera cruzada fue convocada por el papa Urbano II y terminó con la conquista de Jerusalén del 1099. Los cruzados establecieron un reino cristiano en Tierra Santa. La caída de San Juan de Acre en 1291 marca el fin de la presencia cruzada en Tierra Santa.